La salud en las personas LGBTQIA+

Las personas de cualquier orientación sexual o identidad de género pueden tener problemas de salud. Las personas LGBTQIA+ pueden tener un mayor riesgo de sufrir problemas de salud. Esto se debe a que no siempre acuden a un proveedor de atención médica cuando lo necesitan. O puede que no conozcan a ningún proveedor que entienda a la comunidad LGBTQIA+. Puede ser que se sientan avergonzados, hayan tenido una mala experiencia y teman ser juzgados. O puede que tengan un proveedor desinformado. Además, las leyes estatales varían en cuanto a la atención que puede recibir una persona LGBTQIA+. Algunos estados han aprobado leyes que limitan o impiden la atención médica a los jóvenes transexuales.

Estas son algunas cuestiones sanitarias que debe tener en cuenta y comentar con el proveedor.

Hombre hablando con un proveedor de atención médica.

Problemas hormonales

Durante la transición, tomará hormonas para lograr los efectos masculinos o femeninos que desea. Esas hormonas tienen riesgos, como los siguientes:

  • Presión arterial alta o baja

  • Coágulos de sangre

  • Aumento de los niveles de colesterol o triglicéridos

  • Ataque cerebral

  • Enfermedades del corazón

  • Determinados tipos de cáncer

  • Pérdida de líquido (deshidratación) y desequilibrio electrolítico

  • Daño hepático

  • Sangre más espesa (aumento de la hemoglobina)

A veces, una persona transgénero compra hormonas en un lugar poco seguro. Esto puede ocurrir porque los seguros médicos no cubren la terapia. O quizás porque la persona no quiere recibir atención médica. Esto puede dar lugar a que se tome la hormona equivocada o la dosis incorrecta. De esta manera, puede aumentar la posibilidad de que se presenten efectos secundarios graves. Para reducir el riesgo, el proveedor de atención médica debe seguir de cerca el tratamiento hormonal con análisis de sangre y exploraciones físicas.

Cáncer

Las personas trans tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar algunos cánceres relacionados con el uso de hormonas. Pueden verse afectados las mamas, el útero, los ovarios, la próstata, los pulmones, el colon o el hígado. Depende de la fase de transición.

La atención médica de rutina debe incluir pruebas de detección, como exámenes de próstata, mama y pelvis. Es posible que tenga que enfrentarse a retos relacionados con problemas sanitarios. Pero no retrase ni omita estos exámenes. No hacerse las pruebas de detección preventivas puede suponer un retraso en el diagnóstico y el tratamiento del cáncer.

Problemas de salud mental

Las personas LGBTQIA+ pueden tener problemas de salud mental, ya que luchan por identificarse con su sexualidad. Puede que le resulte difícil compartir esa información personal con sus familiares y amigos. Quizá le preocupe cómo podrían reaccionar sus seres queridos. O tal vez se sienta en soledad porque no le quiere contar a nadie, ni siquiera a sus más allegados. Puede que sienta depresión o ansiedad por la falta de apoyo y aceptación de sus amigos, familiares y miembros de la comunidad. Además, las personas LGBTQIA+ pueden sufrir discriminación, estigma social, acoso y violencia que no sufren las personas que se identifican como heterosexuales. Sin embargo, si no busca ayuda ni tratamiento, los riesgos de suicidio o de tener problemas de salud mental graves pueden aumentar.

Infecciones de trasmisión sexual

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) incluyen el virus del papiloma humano (VPH), la hepatitis A y B, el VIH, la sífilis, la clamidia y la gonorrea, entre otras. La mayoría de las ITS pueden tratarse. Pero algunas pueden ser mortales. Pueden afectar a las personas sin importar su orientación sexual. Como ocurre con cualquier grupo, algunas personas LGBTQIA+ pueden no querer practicar sexo seguro. Y algunas pueden tener estilos de vida que hacen que los riesgos aumenten. La práctica de sexo seguro puede reducir las probabilidades de contraer o transmitir una ITS. Busque atención médica de inmediato ante los primeros signos de síntomas. No posponga las visitas al proveedor de atención médica por vergüenza o por miedo a ser juzgado.

Abuso de sustancias

A veces, las personas LGBTQIA+ tienen problemas con el abuso de sustancias. Por ejemplo, con el tabaco, el alcohol y las drogas ilegales. La razón puede ser, en parte, que las personas de este grupo se enfrentan a desafíos personales, familiares y sociales complejos mientras se esfuerzan por encontrar su lugar en la sociedad.

Enfermedades del corazón

La obesidad, el tabaquismo y el consumo de hormonas son muy comunes en las personas LGBTQIA+. Estos factores hacen que una persona corra el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón, un ataque al corazón y un ataque cerebral. Debe hacerse controles con frecuencia para prevenir las enfermedades del corazón. Tome medidas para controlar problemas de salud, como la presión arterial alta, el colesterol alto y la obesidad. Lleve un estilo de vida saludable.

Obesidad

Un peso corporal poco saludable puede contribuir a muchos problemas de salud. Estos van desde la depresión hasta las enfermedades del corazón. Todas las personas LGBTQIA+ deberían tener un estilo de vida saludable. Trate de hacer ejercicio con regularidad. Y siga una alimentación sana para alcanzar y mantener un peso saludable.

Establezca una buena relación con un equipo de atención médica. Esto lo ayudará a mantener una buena salud física y mental. 

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